[Review] Expectativas de Bunbury

Tendencia de la crítica: Positiva 

Género: Rock Latino

Discográfica: OCESA/WARNER MUSIC SPAIN

Comentario:

Bunbury es un tipo que lleva treinta años haciendo rock and roll desde la cima del éxito, puesto que ha sabido mantener el favor de crítica y público durante gran parte de la extensión de su carrera en solitario. Si atendemos a su trayectoria vemos que se ha mantenido ahí a base de reinventarse, sabiendo sostener su impronta en la propuesta pese a los cambios (o avances) que ha experimentado su sonido y este disco no presenta una excepción a este hecho.

La propuesta sonora imperante sigue sonando a ese rock de autor maduro y con personalidad, pero mis sensaciones cambian. Atendiendo a las pistas de este disco me vuelve la sensación del cantautor con banda más que la estrella de rock al uso, algo que sí pude advertir en trabajos como Palosanto o Hellville Deluxe, y esto se produce con la importancia de la sección de vientos, la crítica social que se imprime en las letras o lo asequible que se vuelven ciertas canciones.

La sección de vientos tiene una gran importancia en el sonido en pistas como Bartleby-Mis Dominios o La Actitud Correcta, segunda del disco, donde el estribillo no se concibe sin dicha aportación. Dicha pista imprime además un tono crítico como ocurre en otras como Parecemos Tontos, En Bandeja De Plata o Cuna De Caín que sirven para mostrar el descontento con el contexto social y político actual (o cultural si atendemos al caso concreto de La Actitud Correcta). Este descontento de orden social llevado a una perspectiva personal no es algo nuevo, ya estuvo presente en el tema Despierta del anterior disco Palosanto, pero aquí se intensifica adquiriendo conocimiento de causa.

Avanzamos en el disco, cuyo segundo tramo es no tan bueno como las pistas del primero ya mencionadas, y encontramos canciones como Lugares Comunes, Frases Hechas o Mi Libertad que por su sonido tienen fácil acceso para el público asiduo al mal llamado indie en su versión más mainstream. Supongo que esto se hará de forma consciente para llegar a un abanico de público más amplio en el panorama nacional con la proximidad que siempre ha tenido Bunbury con artistas como Iván Ferreriro o Vetusta Morla, lo que también responde a una apertura de miras en una cuestión meramente musical para con sus coetáneos en los nuevos caminos que ha querido coger el músico zaragozano.

Es de agradecer seguir recibiendo esta clase de discos de artistas tan globales como Enrique Bunbury, seguir teniendo ese puñado de buenas canciones (muy buenas algunas) que disfrutar cada pocos años pese a no ser un lanzamiento tan redondo como otro que hayamos podido escuchar en el pasado. Y también es de gratificar que esas canciones atiendan a reflexionar sobre ciertas realidades sociales en un ejercicio de crítica desde el altavoz de que dispone el artista.

 

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