Loving Vincent: la vida a través de los ojos del pintor

Título: Loving Vincent (2017)

Duración: 95 min.

Director: Dorota Kobiela, Hugh Welchman

Género: Animación, Drama, Biográfico, Pintura

Vincent Van Gogh (Zundert, 1853 – Auvers-sur-Oise, 1890) no tuvo una vida fácil. De joven tuvo una predilección hacia el arte, especialmente hacia la pintura. Aunque su primer empleo con apenas 16 años fue trabajar en una galería de arte –en la Galería Gauge–, perdió el interés por este trabajo a los pocos años. Es por eso que después decidió seguir los pasos de su padre y dedicarse a la evangelización protestante. Sobre 1879 viajó como misionero a una región minera de Bélgica y poco después, crearía allí, en 1885, su primera gran obra: Los Comedores de Patatas. Una pintura oscura, que se aleja mucho de la luz que impregnaría su obra años más tarde. Su hermano Theo, que era un marchante de arte en París, le prestó ayuda económica durante gran parte de su vida como artista. En gran parte, gracias a él Van Gogh pudo pintar alrededor de 900 cuadros y más de 1600 dibujos. Por desgracia, el pintor solo vendió una única obra mientras estuvo vivo: ‘La Vigne Rouge‘.

Loving Vincent se aleja de esta época de su vida, pero es de considerar esta parte, ya que permite comprender de forma eficaz la condición de su historia. El filme trata de mostrarnos y aclararnos sin duda su difícil visión de la vida. No es una simple película biográfica más, eso está claro. La narración intenta hacernos comprender cómo se sentía y por qué tomó ciertas decisiones que resultaron decisivas en su vida. Con un total de 56.800 fotogramas, cada uno de ellos es un cuadro pintado sobre óleo, basados en la técnica de Vincent. Toda una maestría para los sentidos.

Sinopsis

Francia, verano de 1891. Vincent había muerto hace un año y el cartero Roulin le pide a su hijo Armand que entregue en persona la última carta que Van Gogh escribió a su hermano Theo. Cuando Armand llega a París en busca del hermano de Vincent, se entera de que Theo tenía sífilis y que murió poco después de que su hermano muriera. Armand se ve envuelto en una serie de situaciones que le llevan a investigar gran parte de la vida del pintor, incluso su propia muerte.

Una obra de gran valor

La película nos aporta tres grandes cosas: nos permite conocer la vida del pintor desde un punto de vista empírico, basado en la documentación real existente, como las cartas que tanto escribía. Además, nos acerca su obra, así como sus motivos de expresión artística. Por último, nos aporta una visión muy especial de la vida del ser humano, la propia visión que Vincent tenía. Y es que Van Gogh, amaba la vida. Hasta el más ínfimo detalle.

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