Hibai Etxebarria: “Retomé la escritura musical tras varios años centrado en la docencia y me rencontré conmigo mismo”

Hibai Etxebarria | Foto: Gabriel Mendizabal

Educación, investigación, creación y divulgación. Son las palabras que reflejan el trabajo de Hibai (1980, Gernika) dentro del ámbito musical. Tenía pensado dedicarse a la Ingeniería Industrial, pero en el último año decidió dejar la carrera y especializarse en la música en el Centro Superior de Música del País Vasco –Musikene-, lo cual recuerda como una experiencia muy positiva que le cambió la vida. Tal y como él señala: “Tengo estudios de piano, guitarra y pedagogía. Así como algunos master y post-grados relacionados, sobre todo, con la faceta educacional de la música. Me gustaría doctorarme algún día, pero no lo veo posible a corto plazo por falta de tiempo”. Hibai es uno de los músicos más polifacéticos de Euskadi, con numerosos proyectos musicales a sus espaldas. Hace unos meses nos sorprendía con su álbumTripTics– que toca dispares géneros, con letras en euskera, inglés e italiano. En relación con su faceta de divulgador, hace poco presentó un brillantísimo TEDx en Vitoria en el que nos mostraba cómo crear una canción en 15 minutos. El músico y compositor vasco afirma que ya está trabajando en su próximo disco.

 

¿Dónde vives? ¿Te gustaría vivir en otro sitio?

Sigo viviendo en Gernika y la verdad que estoy muy a gusto. Me encanta visitar otros sitios pero, vivir, lo que es vivir, creo que pocos sitios hay mejores. Y no me refiero a mi pueblo en concreto, sino a Euskadi en general. Viviría muy a gusto en cualquier pueblo o ciudad de Euskadi.

 

¿Cómo fue tu infancia? ¿Crees que vivir en Gernika te implicó más en la música?

Mi infancia fue muy activa. Siempre apuntado en mil historias. Tuve la suerte de que mis padres me dieron una maravillosa educación llena de oportunidades y posibilidades para experimentar y aprender. No creo que el pueblo influyera. De hecho, en mi infancia y juventud, Gernika era un desierto musical. No como ahora, por suerte.

 

¿Cómo empezaste a amar la profesión?

Siempre me atrajo mucho la música, pero me costó decantarme por la misma. Entre otras cosas, porque me gustan muchas cosas y me encanta experimentar. Profesionalizarme en algo implicaba no poder dedicar tanto tiempo a otras. Pero, poco a poco, las buenas experiencias y vivencias que tenía a través de la música fueron las que me llevaron a centrarme en la misma.

 

¿Cuál fue tu primera representación/actuación?

Recuerdo que, de niño y adolescente, hice muchas cosas en público. Tanto teatro, como baile o música. Audiciones, actuaciones, representaciones… Pero, mi primera actuación con un proyecto montado por mí fue por 1996 creo. Con un proyecto de música heavy. Tocando versiones de Su ta Gar, Metallica…

 

¿Cómo es un día normal en la vida de Hibai?

No existen! (Risas) Normalmente, entre semana, trabajo como profesor en un colegio y una escuela de música de Gernika. Lo cual me mantiene ocupado mañana y tarde. Después, por las noches, si he tenido un día duro y no tengo ninguna obligación artística o de otro tipo suelo descansar. Pero muchas veces acabo en el estudio trabajando en algo.

Los findes hay de dos tipos. Algunas veces tengo actuaciones y otras veces los tengo libres. Si libro, aprovecho para hacer algún plan con la familia y amigos. Aunque reconozco que, últimamente, no les veo demasiado. Tengo una lista de cosas pendientes por hacer que me resulta inabarcable actualmente. No me quejo, pero a veces me gustaría poder parar un poco más a menudo y escapar unos días. Desconectar del todo.

 

Parte de la coleccion de discos y el estudio de Hibai | Foto: Archivo Personal Hibai

 

¿Personas de las que hayas aprendido algo esencial para la profesión? ¿Qué te han enseñado?

Bufff… muchísimas. Procuro aprender de todos, de lo bueno y de lo malo. Pero, si hay una persona a la que me gustaría parecerme es a Mª José Aramberri. Quien fuera mi directora de Pedagogía en Musikene. Es, posiblemente, la persona que más admiro en el ámbito musical. Sin ella, no sería quien soy en la actualidad.

 

¿Además de la música, qué otros tipos de arte te gustan?

Actualmente, sobre todo, danza y teatro. Pero soy muy promiscuo artísticamente. Todas las disciplinas me resultan enriquecedoras y fascinantes.

 

Somos muy fan de TripTics. La mezcla de géneros e idiomas que hay en la obra la dotan de una riqueza impresionante. ¿Qué significa para ti este disco?

Pues mi proyecto más importante, ambicioso y personal hasta la fecha. Un sueño hecho realidad. Es, al mismo tiempo, la culminación de muchos años de trabajo y el inicio de una nueva etapa. Me siento como en un campamento base, pero de una montaña muy alta.

 

 

¿Cómo fue el proceso de creación de las canciones?

Catártico y liberador. Venía de una época complicada en mi vida personal. Había perdido mucha confianza en mí mismo. Retomé la escritura musical tras varios años centrado en la docencia y me rencontré conmigo mismo. Un renacimiento musical.

“Me ayudaron a recuperar la ilusión por un proyecto musical. Ciertamente, creía que lo que hacía no era nada del otro mundo y fue a través de sus comentarios que me fui animando hasta tomármelo en serio. Hasta entonces, mis expectativas no salían de mi estudio”

Has contado con muchas colaboraciones ¿Qué te ha parecido?

Ha sido maravilloso. Sin su confianza y apoyo jamás me hubiera lanzado a hacer algo de estas dimensiones. Me ayudaron a recuperar la ilusión por un proyecto musical. Ciertamente, creía que lo que hacía no era nada del otro mundo y fue a través de sus comentarios que me fui animando hasta tomármelo en serio. Hasta entonces, mis expectativas no salían de mi estudio. No creía que las canciones llegarían a ser escuchadas por nadie más que mi círculo cercano.

 

Grabasteis en Mecca Recordings, ¿Qué tal fue?

Un sueño. Igor y Mikel Eceiza no solo entendieron cuáles eran las necesidades del proyecto, sino que lo han apoyado y han puesto la coyuntura necesaria para llevarlo a cabo. Han sacrificado mucho. Por ello son parte del mismo. Creyeron en el proyecto antes que nadie.

Yo ya dispongo de un estudio donde puedo grabar disco con una calidad más que decente. Pero el tamaño del proyecto exigía otro tipo de estudio. Uno donde poder grabarlo absolutamente todo analógicamente. Con espacios amplios para grandes formaciones. Poder grabar todos en directo. Con un equipo de primer nivel.

Un lugar donde poder trabajar como se trabajaba antes en los estudios. Con tranquilidad, mimo, paciencia, buen gusto y dejando a los músicos crear en un espacio diseñado para eso. Ellos me lo ponen todo en bandeja.

Lo que tenía claro es que no quería trabajar con un estudio que me estuviera señalando al reloj todo el rato. Vamos allí a crear y a disfrutar del proceso de grabación. Estoy como en mi casa, pero en un hotel de 5 estrellas.

No tengo palabras para agradecerles. Y esto no es más que el principio.

 

Hibai en Mecca Recordings Studio | Foto: Igor Eceiza

 

¿Dónde compones la música? ¿Cómo es tu lugar de creación?

La idea inicial, el germen, puede surgir en cualquier momento y lugar. Luego la desarrollo en el estudio que tengo en casa. Un espacio que he montado con todo lo que necesito para grabar con buena calidad y en poco tiempo. Ideal para dejar un buen registro de esas ideas. Esas maquetas que después recreo en Mecca.

“La música es un lenguaje único. Con capacidad de expresar las emociones que van más allá de la concreción que te ofrecen las palabras. Un lenguaje más abstracto que sale directamente desde dentro y que conecta a las personas de una manera más profunda y honesta”

¿Qué te aporta la música?

La música es un lenguaje único. Con capacidad de expresar las emociones que van más allá de la concreción que te ofrecen las palabras. Un lenguaje más abstracto que sale directamente desde dentro y que conecta a las personas de una manera más profunda y honesta. No lo considero un lenguaje universal en la típica extensión que se suele dar a ese término. Pero sí que tiene la capacidad de comunicar de una manera distinta al lenguaje hablado y escrito y, por lo tanto, una manera distinta de conectarnos y comprendernos.

 

¿En qué te inspiras para componer?

Las personas y lo cotidiano. Vivimos rodeados por personas increíbles. Auténticos héroes y heroínas que son quienes realmente sostienen, desde abajo, esta sociedad.

 

¿Principales influencias?

Una vez más… buffff!! Imposible de responder sin sentirme culpable por dejar fuera a tanta gente que admiro y de la que he aprendido y aprendo cada día. Pero si tengo que dar tres nombres… así los primeros que me salen… te diría: Mark Knopfler, Aitor Gorosabel y Koji Kondo.

 

Hibai y la banda en Durangoko Azoka | Foto: Txebi Arriaga

 

¿Qué instrumento no puede faltar en tu estudio?

Tengo muchos la verdad. Pero si solo me dejas escoger uno te diría el teclado. Pero solo porque me permite emular más fácilmente todo tipo de instrumentos.

 

Has colaborado en numerosas ocasiones con tu hermano, Aitor Etxebarria, ¿Cómo ves la escena actual de música electrónica estatal? ¿Qué es lo que más te gusta de este género?

No soy el más adecuado para hablar de electrónica. Es un ámbito que no domino. Pero desde mi perspectiva creo que la situación es buena. He vivido la época en la que toda la electrónica se reconocía bajo la etiqueta de “bakalao” y estaba muy denostada socialmente. Sin embargo, actualmente, tiene una consideración mucho más positiva. Se ha abierto mucho y ha ganado espacio y musicalidad.

Por suerte, he tenido buenos maestros. Mi hermano me ayudó mucho a comprender la idiosincrasia de la electrónica. Cuando lo vives desde dentro es un universo sonoro muy abierto y con mucha capacidad expresiva.

 

Tocaste en el Volkstheater de Viena con tu hermano y la banda. ¿Qué tal fue la experiencia?

Tocar fuera siempre es una experiencia. Y más en ese escenario y con mi hermano. Creo que fue una de las primeras veces que tocamos tan lejos en el extranjero. Lo recuerdo de una manera muy especial. Con un público entregado desde el primer bombo que soltó Aitor. Me encanta trabajar con él y hemos llegado a un punto en el que la relación musical está totalmente separada de la relación personal. En su proyecto no somos hermanos. Soy un músico más. Nos comprendemos y respetamos de una manera muy humana y profunda. Nos enriquecemos mutuamente. Es, para mí, un orgullo ser parte de sus proyectos.

“Creo que las cosas tienen que tener un principio y un final. De esa forma, puedes verlas con perspectiva y evolucionar”

Has formado parte de una gran cantidad de proyectos musicales dispares. ¿Algún proyecto que añores o que te parezca especial a día de hoy?

Añorar en el sentido de querer repetir no. Creo que las cosas tienen que tener un principio y un final. De esa forma, puedes verlas con perspectiva y evolucionar.

He hecho de todo. Pero si hay algo de lo que estoy orgulloso es del grupo de Rap que montamos en 2001. Algo que empezó como un juego, un divertimento en nuestra cuadrilla. Sin darnos cuenta estábamos sonando en la radio y rapeando sobre un escenario con público. Sacamos cuatro discos bajo el nombre de “Critic A Chronic”. De hecho, mi hermano era el DJ de la banda. Fueron sus inicios como músico.

Últimamente me está contactando bastante gente preguntándome por ese proyecto. Porque, probablemente, sea uno de los pioneros en esa disciplina en Euskadi. Por aquel entonces nos tomaban por locos. Y ahora, los chavales no oyen otra cosa.

 

Eres músico multidisciplinar, ¿Hay algún instrumento que te resulte más especial que otros?

No te puedo responder que si a esta pregunta porque me estaría contradiciendo. Una de las esencias de ser multi-disciplinar es, precisamente, la incapacidad de decantarme por uno.

La música es un lenguaje y todos tienen sus variables, idiomas, expresiones, frases hechas, elementos en común… Para mí, los estilos y los instrumentos en la música representan eso: distintas posibilidades y maneras de expresarme dentro de un mismo lenguaje. Una manera de enriquecer mi vocabulario.

 

¿Cuál ha sido tu concierto más especial hasta hoy día?

Otra pregunta de las de… buffff! Recuerdo especialmente los primeros, a pesar de ser un desastre y en condiciones pésimas. Pero esa emoción, esa ilusión e inconsciencia eran maravillosas.

Algunas de las de Aitor también son muy especiales. Como en el Sonar y New York.

 

Hibai en un concierto con su hermano (Sonar) | Foto: Archivo Personal Hibai

 

La primera con mi actual banda también fue muy especial. Pero, me quedo con el concierto del trio que dimos en Gernika a finales del año pasado. Era la primera vez que tocaba en ese formato en público. Es un formato que no domino y el estilo jazz no es mi especialidad ni de lejos. Pero estaba acompañado por Ander García y Carlos Sagi. Eso me dio una tranquilidad y confianza tremendas. Pensaba para mí: “A ver, que estos tíos quieren tocar contigo!”. (Risas). También nos acompañó Maren en un par de temas. Es maravillosa la verdad y tengo, por ella, un cariño muy especial.

 

Hibai trio en directo | Foto: Txebi Arriaga

 

Fue un concierto increíble. Y creo que estamos poniendo los cimientos para un nuevo lenguaje. Ander y Carlos están trabajando mucho en la fusión del jazz y la improvisación con el lenguaje de la música vasca. Yo aporto las canciones. Son fantásticos, tanto como músicos como personas y es un placer compartir esta experiencia musical con ellos. El siguiente disco dará buena fe de ello.

 

¿Cómo ves la escena musical en el pueblo de donde procedes?

Gernika es, actualmente, uno de los espacios donde, por habitante, más proyectos culturales se están realizando. Es uno de los lugares más fértiles que hay en ese aspecto. Muchas personas creando en todo tipo de ámbitos y a un altísimo nivel. Es maravilloso vivirlo y aportar al mismo.

“Lo que veo claro es que el formato físico a muerto y, muy en breves, solo se editará para contentar a los melómanos como yo, que somos menos cada día”

Estamos viviendo una situación en la que incluso grandes grupos y artistas se decantan por sellos independientes ¿Cómo ves el futuro de la distribución musical?

La distribución, en sí, la veo fenomenal. Quienes hemos vivido los tiempos de pasarnos los casettes o traer vinilos de Londres apreciamos las facilidades de hoy en día para conseguir música. Otro asunto es cómo monetizarlo.

Actualmente, el hecho de pagar o no por la música se ha convertido en una decisión moral. Porque puedes escuchar toda la música que quieras sin pagar a los artistas que la producen. Pero lo que veo claro es que el formato físico a muerto y, muy en breves, solo se editará para contentar a los melómanos como yo, que somos menos cada día. Los jóvenes ven los CDs y Vinilos como un estorbo. Pudiéndolo tener todo en el móvil.

“Me da pena es el potencial que se está desaprovechando. La cantidad de mentes brillantes que trabajan más por el beneficio económico de sus productos que por la calidad de los mismos”

¿Qué opinas de la música popular actual?

La música suele ser buena por lo general. Bien producida e interpretada. Con un buen equipo trabajando detrás de los artistas. Lo que me da pena es el potencial que se está desaprovechando. La cantidad de mentes brillantes que trabajan más por el beneficio económico de sus productos que por la calidad de los mismos. En parte lo comprendo, porque hay que comer. Pero, por otra parte, no se puede llevar esto al extremo de perder la dignidad y honestidad.

 

En rasgos generales, ¿cómo ves la situación política y social actual?

En muchos aspectos muy bien. Por lo general, aquí en Euskadi vivimos bien. En mi caso, no tengo grandes lujos pero dispongo de todo lo que necesito para vivir emancipado y feliz. Pero estoy muy triste con la deriva que está tomando la sociedad en general y a nivel mundial. No deja de sorprenderme la capacidad de olvidar y obviar que tiene la gente. De caer una y otra vez en los mismos errores. De pensar que las mismas soluciones, que se han demostrado equivocadas, pueden dar resultados diferentes.

Hay una historia que me gusta recordar, que es la de cómo cocinar una rana. Si pretendes comértela no la arrojas directamente al agua hirviendo porque salta. La metes cuando está fresquita y la vas cocinando poco a poco, sin que se dé cuenta. Pues eso es lo que están haciendo con nosotros. Y hemos llegado al punto en el que, a pesar de todo lo que vemos a nuestro alrededor continuamente, nos da igual. El agua está hirviendo y borboteando pero preferimos pensar que estamos en un yakuzi en lugar de ver la realidad. Cada uno va a lo suyo porque bastante tenemos con sobrevivir. Son las consecuencias de una sociedad basada en la competencia en lugar de la cooperación.

 

¿Cuándo y dónde has sido más feliz?

En la época del Instituto. Todo por descubrir y por construir.

 

Una persona muy importante para ti es…

Mi ama, aita y hermano. Sin ellos no sería quien soy.

 

¿Cuál es la cualidad que más admiras en las personas?

La integridad.

 

¿Cuál es el rasgo que más te desagrada de ti mismo? ¿Y de los demás?

Que hablo demasiado. Y de los demás, siguiendo con la respuesta anterior, la falta de integridad.

 

A qué dices que no

A la guerra, al racismo, al machismo, a la estupidez, la ignorancia… la lista es larga

 

Tres discos favoritos

“Ella and Louis” – Ella Fitzgerald y Louis Armstrong

“Making movies” – Dire Straits

“Metropolis Pt. 2: Scenes from a memory” – Dream Theater

 

Tres películas favoritas

“2001: Odisea en el espacio” – Stanley Kubrick

“Pulp Fiction” – Quentin Tarantino

“Akira” – Katsuhiro Otomo

 

Tres libros

“El Señor de los Anillos” – JRR Tolkien

“Historia general de las drogas” – Antonio Escohotado

“Libro del desasosiego” – Fernando Pessoa

 

Una directora o director de cine

David Lynch

 

¿Cine o teatro, o los dos?

Teatro

 

Un pasatiempo que te fascine

Videojuegos

 

Una frase o cita que te defina

“Fill my heart with song and let me sing for ever more” (Fly me to the moon, Bart Howard)

 

¿Qué mensaje mandarías a las personas que pelean día a día por el deseo de vivir de esta profesión?

Pues que, si pretende que sea su profesión, que actúen como profesionales. El primer paso para que te tomen en serio lo tienes que dar tú.

 

¿Proyectos de cara al futuro?

De momento seguir presentando el disco. Finiquitar el siguiente que ya estoy trabajando en Mecca. Presentar lo nuevo de mi hermano. Sigo haciendo teatro y dando clases… Prefiero no pensar demasiado en lo que viene. Voy día a día, disfrutando el presente.

 

¿Dónde podemos verte próximamente?

Pues tras un abril movidito espero tener un mayo tranquilo. El 7 de Junio toco con mi hermano en Arrasate. Y ya tenemos algunas fechas cerradas para ambos proyectos en verano que anunciaré próximamente. Otoño también viene cargadito. Con muchas ganas de afrontar los nuevos retos.

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