Eneko Sagardoy: “Hacerme gigante psicológicamente fue un viaje complicado y placentero a la par”

Eneko Sagardoy en la 65 edición del Festival de cine de San Sebastián.

Leer mucho, ver y probar. Así describe Eneko Sagardoy (1994, Durango) su continua formación. Hasta el momento ha estudiado en el laboratorio de investigación teatral Espacio Espiral de Santander y ha recibido formación específica de diferentes maestros. Con 18 años participó en Goenkale, serie de televisión vasca emitida en ETB que posee el título de la más longeva del estado con 22 temporadas. Antes de entrar a formar parte de la serie participó por pura intuición y diversión en el ‘Karrika Antzerki Taldea’, un grupo de teatro de su pueblo natal donde aprendió a disfrutar, a vivir y a respetar esta profesión.

Estamos ante una de las figuras revelación que nos ha dado el panorama vasco de las artes escénicas. Actualmente se encuentra trabajando en la obra de teatro ‘Obabakoak’, de Bernardo Atxaga, dirigida por Calixto Bieito. Además, acaba de estrenar una de las películas más relevantes de los últimos meses en la escena nacional: ‘Handia’. Escrita y dirigida por los creadores de la tan amada ‘Loreak’. Otro de los filmes que veremos en la gran pantalla en el que ha participado como personaje principal es ‘Herrementari’, de Paul Urkijo. Por esto y mucho más, Eneko es una persona a la que no debemos dejar de seguirle la pista.

 

¿Cuál fue tu primera representación?

Mi primera representación ante un público fue con la obra que hicimos en Kurutziaga Ikastola de Durango, dirigida por Joxe Martin Urrutia “Txotxe”: “Zerribarne, herri honen arima” en el año 2008, tenía 14 años.

 

¿Cómo empezaste a amar la profesión?

En el grupo Karrika de Durango, dirigido por Txotxe también. Ahí aprendí a disfrutar, a respetar y a vivir el teatro.  Ahí nací, por decirlo de alguna manera.

 

¿Cómo es un día normal en la vida de Eneko?

Pues no lo sé. No sé cuál sería un día normal. Hoy me he despertado en Barcelona a las 11:00, porque ayer tuvimos cena de la compañía de Obabakoak. Luego he ido con compañeros al centro de la ciudad, he comido con una amiga. Ahora hago esta entrevista, me echo la siesta y a las 18:30 estamos citados en el Teatre Lliure, que hoy estrenamos aquí Obabakoak, dirigida por Calixto Bieito. A las 20:30 es la función. Terminaremos 22:30, desmaquillarme, ducharme, a cenar y a dormir.

“Descubrí que desde el cansancio se puede trabajar y hallar que no hay límites para la creación, que no nos conocemos ni sabemos de lo que somos capaces”.

¿Personas de las que hayas aprendido algo esencial para la profesión? ¿Qué te han enseñado?

De Txotxe aprendí a liberarme, a jugar, a lanzarme en definitiva. Aprendí que las cosas se pueden hacer, que hay que hacerlas, y siempre salen. Él me transmitió la magia del teatro, el arte, la plástica. Un mundo lleno de emociones. De Cristina Samaniego, aprendí la disciplina, descubrí que desde el cansancio se puede trabajar y hallar que no hay límites para la creación, que no nos conocemos ni sabemos de lo que somos capaces. De Ander Lipus recibí el respeto al trabajo y la importancia de formarse, también la responsabilidad pública que tenemos cuando hacemos teatro. Fueron tres de los primeros que encontré cuando empecé en esto, y les aprecio mucho.

 

¿Cine o teatro, o los dos?

Los dos. Son diferentes, aunque la energía, el juego, en gran parte es lo mismo. En el teatro es todo más vivo, más extremo, y eso me excita. Es más crudo y tener el público frente a ti, te hace trabajar desde otro sitio. El cine es muy ortopédico en ese sentido. Es incómodo concentrarse, engancharse al personaje y a la atmósfera. Una vez que lo consigo, disfruto mucho, y es que el lenguaje que tiene el cine es fantástico, me emociona. Pero el teatro lo siento como parte de mi cuerpo, de mi naturaleza, es algo curioso.

 

¿Cómo ves la escena teatral en el pueblo de donde procedes?

En Durango se vivió el movimiento de Geroa, una compañía clave hace años, ha habido mucha costumbre de teatro, diría yo. Ahora, como grupos locales tenemos a mi grupo de siempre, a Karrika, que hace un trabajo importantísimo para crear público y hace un teatro social y comprometido, y muy inspirado plásticamente. Creo que es una gran suerte tener un grupo así. Ganso & Cía es una compañía fantástica también. Ambos grupos son residentes de San Agustin Kultur Gunea. Que un espacio público sirva de casa a compañías me parece súper natural. La programadora y alma máter de Durango, Arantza Arrazola, hace un trabajo excepcional. También hay grupos jóvenes como puede ser Atarazarata. Aitor Etxarte también está labrando un camino interesante, atrayendo un público muy inusual a las piezas que montan. Tenemos un festival de clown, referencial en el Estado Español, que se llama Topaklown. En Sapuetxe organizan muchas actividades teatrales, que difícilmente encuentras en un circuito comercial. Siempre hay mucho que hacer, pero creo que no vamos mal.

 

¿Podríamos decir que el teatro se está quedando para un público muy reducido o tal vez siempre fue así? ¿Se echa en falta un público joven en el teatro?

No tengo ni idea. Llevo pocos años en esto y por experiencia no te lo puedo decir. Compañeros que llevan más años me dicen que tampoco hay tanta diferencia. Es cierto que cada vez hay más oferta, más variedad. Eso está bien. Hay una calidad muy alta en teatro aquí.

“Este trabajo te obliga tanto a estar atento y presente en la actuación, que todos los pensamientos innecesarios los apartas durante el proceso de creación”.

Hemos visto tu actuación en ‘Handia’, impresionante. ¿Fue duro el rodaje?

Eskerrik asko. Fue realmente duro. Nos recorrimos Euskal Herria, rodé casi todos los días durante dos meses. Físicamente no te imaginas lo duro que fue hacerme gigante. Y psicológicamente fue un viaje complicado y placentero a la par. Era una responsabilidad muy grande, y presión. Pero este trabajo te obliga tanto a estar atento y presente en la actuación, que todos los pensamientos innecesarios los apartas durante el proceso de creación. Ha sido una gran suerte poder vivir esto.

 

¿En qué tipo de películas te gustaría actuar en un futuro?

En las que me gustara ver como espectador. Las que me hagan pensar. Las que me paren y me den un respiro para reflexionar, emocionarme. Evadirme por unos minutos de la realidad para luego afrontarla desde otro lugar. No siempre pasa. Ésas películas me gustan. Haneke, Carax, Lanthimos, Lars Von Trier, Bela Tarr… las cosas que hacen estos directores me gustan mucho. Handia es una de esas películas, que estoy seguro de que me hubiera encantado si la hubiera visto, sin hacerla yo.

 

¿Además de las artes escénicas, qué otros tipos de arte te gustan?

El cine porque también están muy presentes todos los demás artes: la música, la literatura, la pintura (la luz en el cine)… antes leía más, ahora pico de todo… la pintura me gusta cada vez más, aunque no tenga ni idea, me transmite sensaciones tan íntimas, que raramente me provocan las otras disciplinas. Pero la que más, casi por encima de todo, tocar el piano.

 

¿Cuál es la cualidad que más admiras en las personas?

La bondad, el humor, la generosidad.

 

¿Cuál es el rasgo que más te desagrada de ti mismo? ¿Y de los demás?

De mí, que soy demasiado miedoso y muy autoexigente. De los demás la condescendencia, el orgullo exagerado, el egoísmo.

 

¿Cuándo y dónde has sido más feliz?

No sé… me viene la playa y la montaña, mis padres y mi hermano…

 

¿Dónde vives? ¿Te gustaría vivir en otro lugar?

En Durango. Estoy muy agusto. Me gustaría vivir temporadas fuera… todavía no he descubierto dónde.

 

Una persona muy importante para ti es…

Mi hermano, que cuando estamos lejos le echo mucho de menos.

 

A qué dices que no

A comer hígado.

 

Tres películas favoritas

Holy Motors, de Leos Carax; Funny Games, de Michael Haneke y Estiu 1993 de Carla Simon, que me tiene enamorado.

 

Tres directores o directoras de cine favoritos

Buf… muchos. A parte de los ya nombrados: Jonás Trueba, Carlos Vermut…

 

¿Qué tipo de música escuchas? ¿Algún grupo favorito?

De todo… siempre estoy con Ólafur Arnalds, Max Richter… mi grupo favorito es Kerobia, ahora renombrado Anticontinente. Anari, María Coma, Silvia Pérez Cruz, Amorante, Willis Drummond… Belako muchísimo. La electrónica me gusta cada vez más, escucha “Hit the road Jack” versionada por Throttle. ¡Divertidísima!

 

Un pasatiempo que te fascine

Leer, ver series o pelis… tocar el piano…

 

Una frase o cita que te defina

“Egon esna”

 

¿Qué mensaje mandarías a las personas que pelean día a día por el deseo de vivir de esta profesión?

Yo todavía me siento en ese grupo, aunque esté trabajando bastante.  Pues nada, no soy nadie para decir nada. A mí mismo me digo que hasta que me aburra o sufra más de lo que disfruto, adelante.

 

¿Proyectos de cara al futuro?

Ahora estoy en los cines con Handia y en teatro con Obabakoak. Estreno de Errementari, La higuera de los bastardos y Cuando dejes de quererme. Estreno de Heriotza bikoitza en teatro en noviembre.

 

Autor: Iker Velasco

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *