El Mar Menor al borde del abismo medioambiental

El Mar Menor es una albufera o una laguna litoral de agua salada situada en la Región de Murcia, una de las más castigadas a nivel nacional y europeo. Primero fueron los metales pesados derivados de la explotación minera, después la asfixia urbanística y los vertidos urbanos, y, finalmente, con la llegada del trasvase Tajo-Segura al campo de Cartagena –hace casi cuarenta años– se producía una gran degradación, derivada de los vertidos de nitratos y otros aditivos en la superficie y a través del subsuelo. Además, un estudio reciente de ANSE y WWF ha concluido que “una de cada cinco hectáreas de cultivo del Mar Menor es ilegal”. La mala gestión mediomabiental y la elevada contaminación ha supuesto que Ecologistas en Acción lo mantenga como punto crítico de Bandera Negra.

Vista aérea del Mar Menor.

El biólogo Juan Manuel Ruiz del Centro Oceanográfico de Murcia reflexiona sobre los motivos que han dado lugar a la situación actual del Mar Menor: «lo que hay detrás es una alteración del funcionamiento del ecosistema causado por el hombre y esto es una afirmación que hay que hacerla en un contexto histórico en el que desde hace varias décadas el hombre ha ido interviniendo y ha ido modificando la laguna y su entorno».

Juan Manuel Ruiz en la playa de La Llana | Foto: Antonio Gil

Pese a haber sido castigada durante décadas, los problemas que afectan a la laguna no habían llegado de forma efectiva a la opinión pública hasta que apareció la conocida ‘sopa verde‘. El sociólogo y ecologista Pedro Costa lo explica de la siguiente manera: «en general los fertilizantes contribuyen a la la eutrofización, es decir, se acumula demasiada materia orgánica que se come todo el oxígeno y entonces las aguas se quedan sin oxígeno. Al final eso se convierte en una mancha generalmente verdosa y el caso es que esto colapsa el ecosistema en esas zonas».

Tal y como apunta Miguel Ángel Ruiz, periodista del diario La Verdad y experto en medio ambiente, fue la ‘sopa verde’ el detonante para que el problema saltara a la opinión pública: «aunque se supiera que el Mar Menor se estaba contaminando y que estaban entrando nutrientes fitosanitarios y nitratos procedentes de la actividad agrícola, si la gente veía el agua más o menos transparente, pues a nadie le preocupaba. Pero fue el cambio del color del agua lo que precipitó todo lo demás».

Isabel Rubio en una movilización a favor de la salvación del Mar Menor

Tras esta irrupción del tema en los medios locales y nacionales, en 2017 la fiscalía estimó que alrededor de mil desaladoras ilegales extraían el agua del acuífero -con alto contenido en nitratos- para verterla en el Mar Menor, lo que supuso el cierre de algunas de las desaladoras. La portavoz del Grupo de Coordinación Pacto por el Mar Menor Isabel Rubio nos hacía llegar en una entrevista su vivencia cuando descubrió los vertidos ilegales: «en 2017 se ve que hay una red de tuberías subterráneas tremendas, entonces dan órdenes de que se saquen esos tubos. Eso ha hecho que no llegaran los vertidos que estaban llegando, porque yo llegué a ver en el año 2015 –cuando ya empezamos a formar este grupo de la plataforma– fuimos a ver cómo era y era un río día y noche y era una rambla. Las ramblas en esta tierra solo llevan agua cuando llueve, no como un río 24 horas durante años y años y años».

Pero la contaminación no cesa

Pese a esto, es importante aclarar que todavía no se han cerrado todas las desaladoras y que a lo largo de estos últimos meses se han vuelto a detectar vertidos de salmuera. Isabel Rubio aclara lo siguiente al respecto: «algunas de estas desalobradoras están en fincas privadas. Entonces, solamente se podría acceder para precintarlas con una orden judicial y muchas de estas fincas están valladas. Una desalobradora te crees que es una máquina muy grande y muchas veces cabe en una caseta de un perro».

Estado del Mar Menor en marzo de 2019 | Foto: David León

«La plataforma Pacto por el Mar Menor ha denunciado ante la Unión Europea el incumplimiento de 11 directivas europeas referentes al medio ambiente»

Tras haber sido testigos de la “sopa verde” en 2016, hoy nos encontramos con declaraciones de personas y políticos que aseguran que la transparencia del agua significa la sanación de la laguna. El científico Juan Manuel Ruiz, del Centro Oceanográfico  de Murcia piensa lo contrario: «las aguas transparentes –ya lo hemos dicho muchas veces– no son indicativo de nada. La cuestión que preguntarse es por qué el Mar Menor que estaba con aguas transparentes de repente cambió de la forma en que cambió y por qué de repente igualmente se han devuelto la transparencia de las aguas. Esto son preguntas que no se están haciendo».

Estado de la orilla del Mar Menor en marzo de 2019 | Foto: David León

A consecuencia de todos estos hechos, a comienzos de este año, la plataforma Pacto por el Mar Menor ha denunciado ante la Unión Europea el incumplimiento de 11 directivas europeas referentes al medio ambiente. «Lo hicimos junto a otras asociaciones, nos fuimos con ecologistas en acción, con ANSE, con los pescadores y la federación de asociaciones de vecinos y pusimos una denuncia en Bruselas. En esa denuncia en la comisión de peticiones nosotros hicimos constar el incumplimiento de once directivas europeas. En ellas estaba la calidad del agua de baño o la normativa de nitratos», apunta Isabel Rubio.

«Actualmente hay medio centenar de imputados que están siendo investigados por la contaminación del humedal en el “caso topillo”, entre los que se encuentran cargos políticos, funcionarios y empresarios agrícolas»

La Manga del Mar Menor antes y después del proceso de urbanización para destino turístico

Actualmente hay medio centenar de imputados que están siendo investigados por la contaminación del humedal en el “caso topillo”, entre los que se encuentran cargos políticos, funcionarios y empresarios agrícolas. Con respecto a la repercusión mediática y la alarma social que ha provocado el estado del Mar Menor en los últimos años, algunos políticos han arremetido contra los medios de comunicación. Miguel Ángel Ruiz, del diario La Verdad fue testigo de esta situación: «algunos de los mensajes de los políticos fueron algo así como que “los trapos sucios había que lavarlos en casa”, como que íbamos a espantar a los turistas, como que estábamos hablando mal de la Región. Eso es ridículo, porque las cosas hay que contarlas. Pretender que silenciando la labor de los informadores esto iba a tener una menor repercusión en cuanto a pérdidas turísticas es ridículo». Por su parte, Isabel Rubio afirma que «el Gobierno regional se niega a ver el problema en origen», que según ella está en gestionar la agricultura que se encuentra alrededor del Mar Menor. Si bien subraya que desde la Confederación Hidrográfica del Segura sí ha habido un interés por tomar las riendas del problema en los últimos años, en el caso de la Consejería de Medio Ambiente, apunta que han invertido mucho dinero en ayudas, pero siguen sin interesarse por solucionar el problema de raiz que deriva de la agricultura.

En definitiva, estamos ante un caso complicado en el que las partes políticas y administrativas no han sabido gestionar este problema y mucho menos darle solución. El futuro del Mar Menor tal y como lo prevén los científicos es incierto. Sin duda, las movilizaciones de las plataformas como Pacto por el Mar Menor o las acciones de científicos como Juan Manuel Ruiz serán decisivas para el futuro de la laguna. Por eso, desde aquí, deseamos todo lo mejor para este castigado y frágil ecosistema.

Autor: Iker Velasco

Podéis consultar información actualizada sobre el estado del Mar Menor en la siguiente cuenta de Twitter:

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