Álvaro Granda: “No me podría quedar con cierta época de mi vida. Todas han sido importantísimas y espero que siga siendo así”

Amor y alegría. Esta es la manera brevísima de describir a Álvaro Granda (1976, San Sebastián), también conocido como Kino Internacional. En 2013 formó parte de la Red Bull Academy en Madrid. Algo tuvo ese Bass Camp, porque muchos de los artistas participantes despuntaron de forma considerable. Algunos como: Fabianni, Lost Twin, Begun, Kresy o El_Txef_A estuvieron allí ese mismo año.

Actualmente estudia piano en la escuela de música y danza de San Sebastián, esto lo compagina impartiendo clases de Ableton e introducción a la síntesis modular en The Bass Valley. Uno de sus proyectos más importantes hasta la fecha es Reykjavik606, una banda de música electrónica que creó junto a su compañero Borja Piñeiro hace unos años y con la que ya han rodado por varias salas y festivales del estado. Álvaro es una mente inquieta, esto es lo que le lleva a fundar hace poco menos de un año y medio Everybody Needs a Big Case. Un club para los amantes de los sintetizadores y modulares donde organiza workshops y jams relacionados con los modulares en su ciudad natal.

 

¿Dónde vives? ¿Te gustaría vivir en otro lugar?

Vivo en Donosti y no cambiaría de ciudad por nada del mundo. Es preciosa, cómoda y desde hace un par de años gracias a la Crew del Dabadaba que programa delicatessen, más divertida que nunca. Lo tengo todo en un espacio lo suficientemente grande y pequeño.

 

Hogar de Álvaro y hábitat de Roland, su gato.

 

¿Cómo es un día normal en la vida de Álvaro?

Muy ordenado. Me levanto, voy a currar (trabajo en una empresa familiar que lleva 90 años funcionando. Una de las tiendas más antiguas de Donosti que sigue al pie del cañón, gracias a mi madre Maite que es la mayor luchadora del mundo y mi hermana Barbara que es mi mayor confidente). Al mediodía me meto en el estudio 2 horas y vuelvo a currar. A la tarde noche escuela de música para tocar 30-40min el piano. Vuelvo otra vez al estudio, si no tengo que dar clase de producción a algún alumno. Salgo 40 minutos a correr. Cenar, y a la cama.

 

¿Cómo empezaste a amar la música, producción y todo lo que engloba?

De pequeño odiaba solfeo (ríe). Tenía una profesora en el cole que era una hija de puta y en parte le tenía miedo, no sé si a la teoría musical o la profesora. Luego sobre los 13 años empecé a ir a una discoteca, era el verano del 89, andaba en patín y el Acid House pego un hostión de narices. Ahí comencé a escuchar electrónica y convertirme en clubber. En el 99 empecé a pinchar con mis primeros Technics y en 2005 a producir, y así disfrutando como un niño cada día, que pienso que es lo más esencial.

 

¿Nos podrías describir tu área de trabajo, es decir, tu estudio? ¿Qué es lo que más te inspira de él?

Lo que más me inspira es la luz que entra en el estudio. Por suerte en el 2011 tuve la oportunidad de cambiarme de la casa donde vivía, que era un ático abuhardillado de 45m cuadrados, a una primera planta de una villa. Tuve la oportunidad de montarme en una habitación un estudio insonorizado y tratado acústicamente y exterior, en el que entra una luz increíble todos los días que es magia pura.

 

Estudio de Álvaro: cajas de ritmo y sintetizadores.

 

Eres muy fanático de los modulares, podemos encontrarte en Facebook Live con nuevos patch y nuevas texturas cada muy poco tiempo. ¿Cómo comenzaste a interesarte por estas máquinas? ¿Qué te aportan?

La verdad es que soy muy yonki del hardware por la inmediatez, las limitaciones y el sonido que tienen. Pero el tema de los modulares, aunque me flipaba, me daba un poco de miedo. Hablando con Edu (Clip!) que había empezado a montarse uno, un día me picó la curiosidad y me quedé loco con las posibilidades infinitas que tienen los sistemas modulares y el sonidazo que tienen. Así que justo ahora, hace dos años, empecé a montarme mi sistema modular del cual estoy enganchado como a la droga.

Con el modular se consiguen cosas que no se consiguen con otras máquinas, lo cual no significa que te vaya a hacer mejor productor. Simplemente se trata de diversión.

¿Crees que con el modular puedes conseguir cosas que nunca conseguirías por otras vías?

Desde luego que con el modular se consiguen cosas que no se consiguen con otras máquinas, lo cual no significa que te vaya a hacer mejor productor. Simplemente se trata de diversión. Es tan sumamente divertido que es lo que hace que no quiera otra cosa. El hecho de crearte un sonido desde cero y que seas tú el que lo hayas hecho es la bomba.

 

Estudio de Álvaro: mesa, pedales y modular.

 

¿Personas de las que hayas aprendido algo esencial para la profesión? ¿Qué te han enseñado?

Joder, muchísimas. Seguro que me dejo a gente en el tintero pero: Edu (Clip!) es un puto mago; Borja Ruiz, de Wesphere, otro niñato que es mega Idolo; Nacho Piek y Nico, que son de mis mejores amigos y los tengo siempre ahí; Jose Crypta, otro chico que se ha ido a trabajar con Befaco y que es mi puta Wikipedia; Alain, de BlipCVShop; Fabio Vinuesa, de Soulles; Carlos Lost Twin; Pedro Pina, que es mi otra Wikipedia; Jaime Skygaze; Sergio Cardoso; cómo no, Borja, mi socio en Reykjavik606; e Igor y Mikel, de Mecca estudio.

 

¿Cómo ves la escena musical en la ciudad de donde procedes?

Ahora mismo la escena en Donosti está más a tope que nunca, tenemos un club, Dabadaba, que es lo más. Programan increíble y aparte hay un montón de gente como I.D, Paraleloan, Espiral, Oreka o Bae, que continuamente cada mes traen artistas de mil palos que siempre son crema y una generación nueva de gente que pincha como Alvva, Flaca, A toda Madre, Manci, Eenyakee…. que sumados a los que ya estábamos como Balza, Maikol, Araña, Ope y más gente que me dejo, hace que esté muy activa la ciudad.

 

Entrada de la sala Dabadaba, en Donostia. | Foto: Gorka Elarre

 

Tres sitios que no nos podríamos perder si estamos Donosti. 

Dabadaba, Guardetxe, Tabakalera.

 

Trabajas en un proyecto artístico junto a Borja Piñeiro: Reykjavik606. ¿Cómo lleváis a cabo el proceso de creación musical?

Pues la verdad es que como un muy buen matrimonio (ríe). Lo que hacemos es hacer cada uno sus movidas en cada estudio y cuando hemos grabado algo que nos mola quedamos y lo rematamos. Aunque en el último disco grabamos cosas y luego terminamos de grabar en los Estudios Mecca y fue tal la experiencia, que para lo próximo estamos haciendo lo mismo: grabar ideas en nuestros estudios y luego darles forma en Mecca. Desde hace un par de años nos va más la ecuación de grabar Jams.

 

Reykjavik606 actuando en el Magma Festival. | Foto: Magma Festival

 

En enero de 2016 pusisteis la banda sonora al clásico del expresionismo alemán “El gabinete del Doctor Caligari”(1920). Nosotros somos muy fan de esta película. ¿Cómo se os ocurre esto? 

Pues la idea surgió porque la gente del cineclub Kresala que proyecta películas mudas con bandas, nos vieron un día haciendo un live y pensaron que podría encajar por cómo es nuestra música de paisajista. La verdad es que cuando nos lo propusieron nos flipó la historia y la verdad que salio tan bien que posteriormente hicimos otra más para Kresala y otra para la Filmoteca Navarra de Pamplona.

 

Pronto publicas tu próximo trabajo con Reykjavik606 junto a tu compañero Borja. Os estrenáis en Forbidden Colours, ¿Cómo sientes esto?

La verdad que publicar en Forbidden es un lujazo, Aitor y todos los que forman parte de Forbidden son tops y tienen un gusto exquisito. Nos hizo un montón de ilusión que les gustase lo que habíamos hecho, y nosotros encantadísimos de la vida. Es uno de esos sellos que lo hacen todo fácil. Vamos, una gozada. Larga vida a Forbidden.

Grabar en Mecca fue toda una experiencia, de esas que todo el mundo que hace música debería pasar por ella.

Odei Astibia, Álvaro Granda y Borja Piñeiro en Mecca Recording Studio, grabando su disco para Forbidden Colours.

 

Este disco del que hablamos, lo grabasteis en Mecca Recording Studio. ¿Qué tal fue el proceso de grabación?

Como decía antes, grabar en Mecca fue toda una experiencia, de esas que todo el mundo que hace música debería pasar por ella. Queríamos meter para el disco que sale en Forbidden batería real y la verdad que si queríamos que sonase como tiene que sonar no nos quedaba más remedio que grabarlo en un estudio en condiciones y preparado. Un día me llamo Eneko de John Berckhout para pedirme si les podía dejar mi Juno 6 para su próximo disco y si se lo podía llevar a los estudios donde estaban grabando. Según llegue a Mecca que era donde estaban grabando me quede traspuesto, como cuando le das las largas con el coche a un ciervo. Flipé literalmente con los estudios que tenían y que tenía yo a 10 min de casa y es así como decidimos grabar en Mecca. Luego ya después de grabar allí nos dimos cuenta que no queríamos grabar en ningún otro sitio más (ríe). Ya no solo por el estudio y de todo lo que dispones. Sino porque Mikel, el técnico de sonido, siempre suma, es una pasada y su hermano Igor hace que te sientas en un hotel 5 estrellas.

 

¿Además de la música, qué otros tipos de arte te gustan?

La fotografía, por mi novia, que es una fotógrafa acojonante y, cómo no, mi favorita. Y dentro del diseño gráfico, las tipografías. Soy un yonki de las tipos.

 

¿Cuál es la cualidad que más admiras en las personas?  

La sinceridad.

 

¿Cuál es el rasgo que más te desagrada de ti mismo? ¿Y de los demás?  

La verdad es que estoy muy contento conmigo mismo (ríe). Aunque soy como la gaseosa, rara vez me verás de mala hostia, pero cuando se me cruza el cable soy lo puto peor y un puto venado. Es una de las cosas que más odio de mí.

Tengo la suerte de tener casa, comer y poder hacer lo que quiero. Solo te tienes que dar una vuelta por cualquier país como Siria o por un oncológico para darte cuenta de la suerte que tienes.

¿Cuándo y dónde has sido más feliz?  

Fuahhhhh, la verdad es que desde pequeño he sido un feliciano. De hecho, soy un puto nostálgico de los 80, siempre llevo zapas que he tenido de pequeño y cosas así (ríe). Soy muy disfrutón, no me podría quedar con cierta época de mi vida. Todas han sido importantísimas y espero que siga siendo así. Esta vida está para disfrutarla cada momento, porque aquí estamos de paso. Hay que dejar de darle importancia a chorradas y gilipolleces en la mayoría de las veces, materiales. Tengo la suerte de tener casa, comer y poder hacer lo que quiero. Solo te tienes que dar una vuelta por cualquier país como Siria o por un oncológico para darte cuenta de la suerte que tienes.

 

Una persona muy importante para ti es…  

Ope. Mi novia, mi mujer, la que me aguanta todos los días y con la que comparto todo y me río como con nadie.

 

Tu gato se llama Roland. No es un nombre muy usual. ¿Por qué Roland?

El gato lo llevamos a casa cuando apenas tenía dos meses. Se llama Roland porque lo primero que hizo fue dormirse encima de la TR505.

 

Roland durmiendo encima de la TR505 de Álvaro.

 

Tres películas favoritas

La típica pregunta que siempre me quedo en blanco. Así que os jodéis (ríe).

 

¿Qué tipo de música escuchas últimamente? ¿Algún artista o grupo favorito?  

Pfffff, de todo. Aunque ahora mismo lo que más escucho es: Mosses Boyd, Yussef Kamaal, Henry Wu o Tomaga. Toda esa peñita de Londres que hacen jams de jazz que son para correrte todo el rato, tal cual. A parte de cosas como: Claude Speed, Dark Sky, Shanti Celeste o Floating Points.

 

Un pasatiempo que te fascine  

El jeroglífico del periódico, lo hago todos los días mientras desayuno.

 

Una frase o cita que te defina  

Deja de buscar la felicidad en el mismo sitio donde la perdiste.

 

¿Qué mensaje mandarías a las personas que pelean día a día por el deseo de vivir de esta profesión?  

Que intenten disfrutar de lo que hacen y con lo que hacen cada segundo.

 

¿Proyectos de cara al futuro?  

Seguir haciendo y disfrutando de la música hasta que me muera. Pienso que es el mejor proyecto de cara a futuro que existe.

 

Autor: Iker Velasco

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